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Rosa Elena Arteaga y sus recuerdos del bu00e1squet
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Naciu00f3 en la antigua maternidad de Quito, frente a la Escuela Sucre. Su infancia la pasu00f3 en el Centro Histu00f3rico y desde su adolescencia no se ha marchado de la Villa Flora. Es Rosa Elena Arteaga, la madre su00edmbolo del barrio del sur de Quito y una de las primeras basquetbolistas de la capital.
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A sus 93 au00f1os, Rosa es parte del muy activo grupo de abuelitos Mi linda Villa Flora. Le entra al canto, a las manualidades y siempre comparte sus anu00e9cdotas con sus compau00f1eros.
Tiene presente que su madre, Luisa Trinidad Arteaga, llegu00f3 desde Latacunga, provincia de Cotopaxi. Y en la capital tuvo a Rosa; es hija u00fanica, cuenta. Ambas vivieron en un departamento ubicado en la calle Guayaquil: una pequeu00f1a sala, un cuarto y la cocina. No era mu00e1s que eso.
Luego, la progenitora de Rosa empezu00f3 a trabajar con las religiosas de la orden de las Hijas de la Caridad, en La Recoleta. Y ambas se mudaron a ese sector.
Mu00e1s adelante fueron un poco mu00e1s al sur de ahu00ed: se fueron a vivir a la Villa Flora, cuando la madre empezu00f3 a trabajar en una fu00e1brica fosforera.
En el barrio del sur, Rosa y su madre intentaron adquirir una de las casas que antau00f1o se construyeron en ese sector. No lo lograron, pero se quedaron rentando un lugar y ahu00ed permanecieron el resto de sus vidas.
Rosa estudiaba en la Escuela 10 de Agosto y, para la secundaria, fue al Liceo Fernu00e1ndez Madrid.
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Desde guagua fue una dura para los deportes, claro que se inclinu00f3 por el bu00e1squet. Recuerda que en la primaria, a ella y sus compau00f1eras les entrenaban un grupo de militares. Les enseu00f1aron a nadar, atletismo y bu00e1squet.
Ya en el Fernu00e1ndez Madrid se dedicu00f3 de lleno al balu00f3n y a las cestas. Y llegu00f3 a ser seleccionada de Pichincha. Rememora que entre sus entrenadores estuvo el mismu00edsimo Julio Cu00e9sar Hidalgo, recordado formador de deportistas y cuyo nombre lleva uno de los coliseos mu00e1s tradicionales de la capital.
Con esa selecciu00f3n pichinchana, Rosa se fue de gira deportiva por la Costa, durante ocho du00edas.
En partidos colegiales se enfrentu00f3 con selecciones como las del Simu00f3n Bolu00edvar y el Manuela Cau00f1izares.
Continuu00f3 en el deporte hasta los 22 au00f1os, cuando ya estaba casada y se enteru00f3 que estaba embarazada. Aunque deju00f3 las canchas, siempre tiene presente esos au00f1os de entrenamientos.
Ahora, el compau00f1erismo de las canchas se trasladu00f3 a los encuentros con los compas del barrio. Se reu00fanen para diversas actividades, como fiestas de Quito, pase del Niu00f1o, Navidad, para despedir cada au00f1o y mu00e1s.
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- Ximena Carcelu00e9n, historiadora de muchos quilates
- Graciela Quevedo, la belenista de Santo Domingo
- Una dura en activismo e identidad
- Cecilia Monteros, investigadora del campo
- Nely, toda una pionera en restauraciu00f3n
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