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Ximena Carcelu00e9n, historiadora de muchos quilates
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No es quiteu00f1a, pero es como si lo fuera. Ximena Carcelu00e9n naciu00f3 en Ibarra, en 1951, y a los ocho au00f1os deju00f3 su terruu00f1o, cuando sus hermanos mayores (siete en total) se vinieron a Quito a la U.
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Ya en la capital, entru00f3 en la Escuela Sagrados Corazones, despuu00e9s se matriculu00f3 en el Colegio Santo Domingo de Guzmu00e1n y luego en la Universidad Catu00f3lica. En cada una de esas facetas le apostu00f3 a la excelencia.
Como su padre fue abogado y un hombre muy culto, estuvo rodeada de mu00fasica, de arte, de literatura… y siempre supo que de adulta seru00eda una gran historiadora. Es mu00e1s, cuenta que iba al museo de San Francisco y se deleitaba, igual le ocurru00eda en la Compau00f1u00eda de Jesu00fas.
En la Catu00f3lica le dio con fe a la Historia, tambiu00e9n se vinculu00f3 a la Antropologu00eda, y el padre dominico Josu00e9 Maru00eda Vargas fue su profesor de Arte Ecuatoriano. Cuando la universidad se cerru00f3, por los au00f1os 70, formu00f3 parte de un grupo de estudio que recibu00eda clases privadas de Historia Universal, con Ulises Estrella.
Luego retomu00f3 los estudios formales y trabaju00f3 en el monasterio del Carmen Bajo, cuando se restauru00f3 el retablo mayor. Ella hacu00eda la investigaciu00f3n histu00f3rica iconogru00e1fica y estilu00edstica de esa joya, y desde allu00ed se vinculu00f3 a los proyectos.
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Mu00e1s tarde trabaju00f3 en el Museo Jiju00f3n y Caamau00f1o, de u2018La Catou2019; posteriormente vinieron otros desafu00edos. Fue la encargada del Centro Cultural de esa casa de estudios y llenu00f3 todos los pisos con mu00e1s mobiliario museogru00e1fico.
Se siente orgullosa porque allu00ed organizu00f3 la exposiciu00f3n mu00e1s grande de Oswaldo Guayasamu00edn; hubo dibujos, grabados, retratosu2026
Su primer acercamiento con las reservas, iglesias y museos fue cuando encontru00f3, junto con el padre Juliu00e1n Bravo, director de la Aurelio Espinosa Pu00f3lit en aquel entonces, un manuscrito de Josu00e9 Navarro sobre la historia de la pintura, y editu00f3 un gran libro.
Hubo mu00e1s, vinieron las curaduru00edas para trabajos fuera del pau00eds. Y fue asu00ed como llevu00f3 exposiciones con obras del Ecuador a Lima (Peru00fa), Hamburgo (Holanda), San Sebastiu00e1n (Espau00f1a), Manila (Filipinas), Nueva York (EE.UU.)u2026
La cosa no acababa ahu00ed, porque con cada exposiciu00f3n organizaba talleres, seminariosu2026 pues una muestra no es solo montar obras sino explicar por quu00e9 se la hace, a travu00e9s de programas educativos. Tiene tanta experiencia que hasta trabaju00f3 en la Unesco.
Y sigue vinculada al arte, porque le apasiona poner en valor aquel que guardan las ciudades. Su esposo y sus tres hijos le apoyan en todo. De aquu00ed en mu00e1s, aspira a que la gente se maraville en las exposiciones.
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