¿Dónde está la tumba de Fernández Madrid?

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Estudiantes y autoridades del plantel del Centro ante la tumba de Carlos Fernández Madrid. Foto: Betty Bletrán / ÚN

Estudiantes y autoridades del plantel del Centro ante la tumba de Carlos Fernández Madrid. Foto: Betty Bletrán / ÚN

Fue una coincidencia. Ramiro Morales, actual secretario general de la U.E. Fernández Madrid, encontró la tumba del patrono de su establecimiento ubicado en el barrio La Loma (Centro de Quito). Y lo hizo casualmente, mientras afinaba su flauta traversa.

Resulta que el docente y músico participaba de un matrimonio en la iglesia de La Compañía, hace ocho años, y antes de intervenir, se retiró a una sala contigua al altar mayor y miró, con sorpresa, el mausoleo de don Carlos Fernández Madrid.

No estaba solo, junto a esa tumba estaba la de su esposa, doña Rosa Gangotena. Y más al costado izquierdo, dos memoriales más: la de Manuel del Alcázar y la de Manuel de Ascázubi, cuñados del expresidente Gabriel García Moreno.

Corría el 2011 e inmediatamente lo comunicó a las autoridades de la institución de educación municipal. Pero solo hace cuatro, en cada aniversario se realiza una peregrinación a esa tumba de tres metros de alto y una cruz blanca apoyada con un ángel de oro.

Ayer, 1 de octubre del 2019, antes de cerrar las fiestas patronales, un grupo de docentes y estudiantes, con tres ramos de flores, se acercó a La Compañía para “hacer un acto de memoria” y agradecer a Fernández Madrid su filantropía.

Todos se quedaron mirando la lápida. Allí, en el fondo negro, reza: “Protegió al huérfano y al desvalido. Amante de su Patria. Patrocinó a la buena prensa y buscó la gloria de Dios en el fomento de la instrucción católica. Rogad por él”.

Los asistentes se ubicaron frente a la tumba y uno de los docentes dijo que “… la forma de quedarse en la gente es a través de la memoria, de los hechos, de las acciones, del trabajo que se hace por los demás…”.

Y Fernández Madrid hizo harto. Él fue quien donó a la municipalidad de Quito la casa y el terreno de la “Loma” y en gratitud a su acto de generosidad la actual unidad educativa municipal lleva su nombre. La fundación fue el 22 de septiembre del 1930 e inicialmente se llamó Liceo Fernández Madrid.

Surgió de la fusión de las escuelas 24 de Mayo e Industrias y Oficios para Mujeres. A lo largo de su historia ha tenido varios nombres: después de ser el Liceo, pasó a llamarse Colegio Municipal Experimental Fernández Madrid.

Gabriel Paredes, presidente del Consejo Estudiantil; e Isabel Castillo, abanderada, colocaron los arreglos florales al pie del mausoleo de su patrono.

El tercer arreglo fue depositado por Nely Tipán, rectora del plantel. Y antes de marcharse, ella invitó a sentirse orgullosos de su patrono que, por varias décadas, estuvo silencioso en La Compañía.

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