
Parece una muy fea moda que encuentro en varias calles de mi lindo Quito. Cuando alguien necesita hacer un arreglo de las tuberías de agua o alcantarillado, rompen el pavimento o adoquinado, hacen los trabajos y luego tapan el hueco solo con tierrita y algo de piedras.
El domingo, 7 de julio del 2019, me encontré con uno de esos en la Coruña y Humboldt, en dirección hacia la avenida González Suárez. Iba en mi carro tranquilamente por una vía que está en buen estado y de repente me caí en el hueco y me pegué el tremendo susto.
Menos mal la llanta no se dañó.
Me bajé del carro para ver qué era y casi me tuerzo el pie, porque en la vereda también hay un hoyito que casi no se ve, pero que para un distraído es un peligro.
