
La convención no fue convención, pero al final todos quisieron creer que sí fue convención. Parece trabalenguas, pero no lo es.
La facción correísta de Alianza País convocó a una convención en Esmeraldas y miles de personas acudieron. Ahí decidieron expulsar del movimiento a Lenín Moreno. Lo señalan por supuestamente no ser coherente con los principios del movimiento.
También acordaron hacer campaña por el no en la consulta popular del Gobierno y por si fuera poco sacaron a todos los directivos que ahora se han apegado al Presidente.
Correa y su círculo cercano celebraron las medidas de los militantes. Pero el único problema es que todo lo que se decidió no tiene valor legal. Esto porque la autoridad electoral nunca reconoció a ese encuentro como una convención oficial.
Reunión de panas no más. Por eso incluso no enviaron a un delegado del organismo electoral.
Y de hecho en el CNE ya dijeron que ellos solo reconocerán a la directiva cercana a Lenín Moreno.
Esto no le cayó muy bien que se diga al expresidente, que hoy vuelve a Bélgica, donde reside con su familia.
Antes de marcharse, en Esmeraldas dijo que está pensando en la posibilidad de crear un nuevo movimiento, que podría llamarse Revolución Ciudadana. Y que iba a pedir a los militantes de AP que se desafilien masivamente para pasarse a su organización. Habrá que ver cuántos finalmente lo escuchan, porque al evento de ayer ya no llegó tanta gente como cuando era el ‘presi’.
